Todo empezó junto al mar, entre mesas llenas, cocina de siempre y veranos compartidos en familia.

La historia de nuestro restaurante comienza en la arena, en un merendero de playa en 1950

La alegría de la Huerta ha pasado de generación en generación, manteniendo viva la esencia de aquel merendero junto a la playa. Ahora, cambiamos de piel, pero no de ingredientes, de tradición ni de nuestra forma de entender la cocina. Nos vemos en junio.